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Incremento de víctimas en 2018 fue de un 300%: Comité Internacional de la Cruz Roja

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El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) presentó su informe sobre la situación humanitaria en Colombia.

De acuerdo con la organización, persisten cuatro conflictos entre el Estado y organizaciones armadas en Colombia: con el Eln, con el Epl, con las Autodefensas Gaitanistas y con las disidencias de las Farc que no se acogieron al Proceso de Paz.

Además, la Cicr contabilizó un quinto conflicto entre el Eln y el Epl en la zona de Catatumbo, en Norte de Santander.

Un total de 221 personas fueron víctimas de minas antipersona y de artefactos explosivos en Colombia en 2018, lo que supone un incremento de casi el 300 % con respecto al año anterior, informó este jueves el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

«Es un aumento de casi el 300 %. En este año, solamente hasta el día de hoy, ya contamos con 76 incidentes con personas heridas o muertos, (…) civiles en su mayoría y militares que se ven afectados en (el resto de) su vida», explicó el jefe de la delegación del CICR en Colombia, Christoph Harnisch.

Para el jefe de la delegación, ha habido un retroceso en términos humanitarios desde el momento de la firma del Acuerdo con las Farc en 2016.

Una de las situaciones más preocupantes, afirma, es la desaparición forzada. Según Harnisch, desde la firma del Acuerdo han documentado “un caso de desaparición en el marco de la violencia armada cada cuatro días”. Contando los casos no registrados, la cifra puede ser incluso mayor.

Otra de las dinámicas que inquietan a la Cicr es el desplazamiento. En 2018, dice el informe, la organización apoyó 124.000 personas vinculadas a esta problemática.

Según detalló, se produjo un caso de desaparición forzosa cada cuatro días en 2018.

El CICR presentó su balance anual de la situación humanitaria en Colombia y de los retos humanitarios para 2019.

En este sentido, Harnisch aseguró que los datos de víctimas de minas antipersona muestran un «indicador de la persistencia» de «dinámicas conflictivas» en lo que el derecho internacional humanitario califica como «conflictos armados no internacionales».

«Lo que mata más son los artefactos explosivos que utilizan todos los actores armados. No se puede decir que hay un grupo que los utiliza más (que otro)», explicó.

Harnisch explicó que sembrar minas «fue una táctica (usada) en el pasado», que se pensaba entre 2016 y 2017 que iba a desaparecer al calor del acuerdo de paz firmado por el Gobierno colombiano y la ya desmovilizada guerrilla de las FARC.

Del total de 221 casos, 128 de las personas afectadas eran civiles, de los que 26 eran menores de edad.

De esos 221 casos, 31 personas fallecieron, se agrega en el informe. EFE.

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